En la actualidad, el mundo del entretenimiento es uno de los negocios más exitosos hasta el momento, nacen identidades y crea nuevas oportunidades, permitiendo a las personas con pocos recursos poder llegar a la cima del mundo. Pero ¿Qué sucede con aquellos que ya están arriba? ¿Con qué tienen que lidiar todos los días?
Yolanda Saldívar, trabajó como enfermera en el Hospital Medical Center en Texas después de su titulación. Posteriormente renunció y se convirtió en la presidenta del club de fans y gerente de las boutiques de Selena Quintanilla, conocida mundialmente como “Reina del Tex-Mex”.

Desde pequeña, la cantante había mostrado un don innato por la música, su primera vez en el escenario fue con un grupo creado por ella y unos amigos, llamándose así “Selena y los Dinos”, con seis integrantes que la conformaban y dos de ellos eran sus hermanos, AB y Suzette Quintanilla. La banda no era muy conocida, pero fue un gran impulso hacía su estrellato, porque avanzados los años, en 1989, se lanzó como solista, publicando su primer álbum debut titulado simplemente “Selena”. En 1990, publicó el álbum “Ven Conmigo”, “Entre mi Mundo” en 1992 y el ultimo y más exitoso “Amor Prohibido” en el 1994, que la hizo conocida de forma internacional.
Lamentablemente, ella falleció en 1995. Saldívar, con un revolver le disparó en la espalda, dando en un punto vital, murió desangrada y sus últimas palabras fueron “Yolanda Saldívar, habitación 158”, exponiendo así a su asesina.
Lo curioso… Es que hay otro caso muy parecido y más antiguo, esta vez en Nueva York.
Marck David Chapman, era un joven estadounidense que creció con una infancia inestable, trabajando intermitentemente como consejero de la YMCA y luego como guardia de seguridad, y que batallaba con problemas de salud mental y obsesiones, entre ellas con la novela El guardián entre el centeno, cuyo libro tuvo un impacto enorme en su vida.

John Lennon fue un artista, músico, cantautor, poeta, actor, activista, compositor, productor, escritor y pacifista británico, más conocido mundialmente como fundador y colíder del grupo The Beatles. Fue asesinado por Mark cuando el cantante iba de regreso a casa, le disparó alrededor de 7 veces, impactando en puntos vitales el 8 de diciembre de 1980
El asesino, quién es muy devoto a la iglesia cristiana, se sintió muy ofendido por las declaraciones del cantautor, esto debido a que una de las frases del grupo “más populares que Jesucristo”, esto le genero cierto descontento porque contradecía con sus canciones como “God” e “Imagine“, por lo que lo juzgó un farsante. El motivo del homicidio, a palabras del propio David en una declaración en la corte, fue por “gloria personal y reconocimiento” en declaraciones dentro de la corte.
¿Por qué sucede esto y por qué existen tantos casos similares?
Según varios estudios psicológicos, cómo por ejemplo, el psicoanalista Park Dietz, en una de sus investigaciones abarca este tema, habla de cómo los mayores fanáticos pueden llegar a asesinar a celebridades. A palabras de este, afirma que todos los casos siguen un patrón y concluyó tres cosas: El perfil psicológico de estas personas suelen ser narcisistas, con delirios de grandeza e incluso esquizofrenia, en casos aislados. Patrones obsesivos, buscan constantemente contacto con aquellos que admiran, estos individuos, en muchas ocasiones, tienen un historial solitario y dificultades para mantener relaciones interpersonales. Y por último, sus motivaciones, estas buscan ser alguien importante en la vida de los demás, la sensación de querer controlar a los famosos y la necesidad de buscar un sentido de misión personal. Estas personas se obsesionan a tal punto de que estudian cada detalle de los artistas.
Ellos suelen idealizarlos, su devoción es extrema y cuando esta se ve amenazada por una acción que no esperaban de su persona admirada, les genera una decepción tan grande que se transforma en dolor y rencor suelen ser a grandes magnitudes, llevandolos a un quiebre mental, donde la idealización y la realidad empiezan a chocar.
Teniendo esto en cuenta, los casos de Selena y Lennon fueron pruebas de que el fanatismo no siempre puede llegar a ser bueno, tiene tantos matices que, al cruzarlos, pueden llegar a ser destructivos. El admirar a alguien no es malo, el peligro se genera cuando esa admiración se transforma en algo tóxico, cuando el fan ya no ve a su ídolo como una persona real, sino como una religión. En ese punto, el amor se vuelve en obsesión, es una fantasía debil que intenta sostener a toda costa. Esa realidad se rompe cuando se da cuenta de que el famoso toma sus propias decisiones y tiene una vida, esto produce frustración, el odio e incluso la violencia.
Selena y John no murieron por amor: fueron asesinados por la incapacidad de algunos porque no pudieron aceptar la realidad

Bien.