El poder de la música en Stranger Things

Música / Espectáculos

Al estar a pocos días de que la quinta y última temporada de Stranger Things sea estrenada, muchos fanáticos han vuelto a hablar sobre ella, generando nuevas teorías sobre lo que puede ocurrir y principalmente, recordando escenas memorables que han construido un vínculo emocional entre los espectadores y la serie.

Los productores siempre han mantenido un soundtrack situado en la temática de la producción, ambientado en los años 80 y con canciones estrenadas en la época, singles reconocidos como Material Girl, We’ll Meet Again, Every Breath You Take, Master Of Puppets o la más reconocida entre los fans, Should I Stay Or Should I Go, pero este poder no surge hasta la temporada 4, donde el personaje de MadMax, una chica que llegó al pueblo durante la segunda temporada y se integra al grupo de los “perdedores”, es víctima del antagonista y está a punto de morir, pero logra sobrevivir por una técnica de mantenerse en todo momento escuchando Running Up That Hill como manera de no caer ante el villano principal, Vecna.

Y aquí es donde surge la chispa de Stranger Things, ya que mantiene una estética audiovisual tan acorde a la época que quieren mostrar, que no solamente sirve para revivir el pasado de una manera vintage y adaptada a los tiempos actuales, sino que también busca que las nuevas generaciones logren entender esta nostalgia a través de la estructura audiovisual del show.

La producción detrás de lo que se muestra en Netflix conlleva más tiempo de lo que se puede llegar a creer, son meses de organización y estudios escénicos para que todo salga a la perfección y se logre llegar a la emoción que se quiere transmitir, en este caso, es una combinación de sentimientos melancólicos al ver como los personajes van creciendo y se van desarrollando, y de una huella emocional que dejan en la audiencia tras el transcurso de la serie.

El programa que nos ha visto crecer a todos tiene un característica especial que no todos los show televisivos pueden lograr, conseguir un mundo caracterizado por su gran conexión a la música, que en escenas de miedo, lo auditivo genere más impacto, y en momentos tensos como cuando Max comenzó a flotar en el cementerio, llamara mucho más la atención la manera en la que la canción sonaba de fondo.

Además, actualmente la inteligencia artificial domina las nuevas generaciones y etapas en el mundo del internet, que se pierde ese toque musical tan encantador de la cinematografía y simplemente se coloca la canción que mejor quede en melodía, pero sin un trasfondo más emocional. Con temas que parecen estar hechas para volverse virales y obtener un mayor reconocimiento mediante redes sociales.

Esta serie demuestra tener un sello auditivo bastante llamativo para los espectadores, donde la nostalgia y el recuerdo invade a las personas con música que no es nueva, pero tiene alma. Canciones que son humanas, que generan sentimientos a las personas, y logran transportar a las personas a otra época. También, el arte de esta serie no es medido mediante las visualizaciones o el ranking, sino que en la capacidad de tocarnos el corazón, aunque sea en el Mundo al Revés.