Son personas las cuales trabajan por horas y solo les llegan a pagar centavos de dólar sin ninguna contención psicológica pese a tener que estar contantemente expuestos a imágenes perturbadoras y sensibles.

Detrás de una sociedad consumida por la inteligencia artificial generativa, la cual es capaz de reconocer personas, crear imágenes, crear videos o la capacidad de mantener una conversación al instante, detrás de todo se esconde una fuerza invisible en donde miles de trabajadores en distintas partes del mundo, se dedican a clasificar, recopilar datos y etiquetar, todo esto con el único objetivo de entrenar a la inteligencia artificial, teniendo en cuenta los tan avanzados sistemas del sector y su poco reconocimiento, sus condiciones laborales son casi inhumanas.
Cuando el progreso tiene un precio inaceptable
A Kenia se le llama la “Sabana de silicio” pero esta definición esconde una realidad escalofriante. Mientras usamos Siri, el Asistente de Google o ChatGPT pensando que interactuamos con “inteligencias artificiales”, en realidad estamos explotando el trabajo de Joan, Michael y Chi-Chi tres nombres que representan a miles de trabajadores invisibles.
Estos no son “trabajadores fantasmas”, como los llaman cínicamente las empresas tecnológicas. Son seres humanos de carne y hueso, que ganan 1,50 dólares al día para enseñar a las máquinas qué es un rinoceronte, cómo reconocer un tumor o incluso cómo describir el sabor de la carne humana.
El rostro de la injusticia digital: la empresa australiana que está destruyendo vidas humanas
Appen Es el nombre que todos deberíamos conocer y recordar. Esta empresa australiana de 500 millones de dólares ha construido su imperio sobre la explotación sistemática de trabajadores africanos con la complicidad de gigantes como Microsoft, Apple, Meta, Google y Amazon.
Su modelo de negocio es escalofriante por su simplicidad:
- Encontrar trabajadores desesperados en países pobres
- Págueles centavos por trabajos que requerirían dólares en los países ricos
- Despídelos después de unos minutos cuando ya no sean necesarios.
- Negarles pagos por “problemas técnicos”
Los conflictos humanos
Los principales conflictos son la poca preocupación por sus trabajadores, el como explotan a individuos que trabajan por menos del mínimo, lo peor no es que no se les da reconocimiento, lo peor es que los exponen a imágenes, videos, etc, sin la precaución sobre sus estados mentales.
