Parece que en el futbol chileno cada fecha trae su propia polémica. Un penal mal cobrado, un gol anulado por centímetros inexistente o una tarjeta roja sacada sin sentido. Los errores arbitrales, lejos de ser excepciones, todo esto se ha convertido en el pan de cada. Todo el mundo sabe que el arbitraje es humano y puede llegar a fallar, lo que preocupa en los clubes del futbol chileno es la sensación de desconfianza y falta de criterio que se ha instalado en los corazones de los hinchas y amantes del futbol.

El VAR, que ha llegado a ser justiciero, muchas veces llega agravar el problema. Las revisiones eternas y la decisiones contradictorias entre partidos hace llegar a pensar que el video arbitraje no esta siendo usado con la transparencia ni la consistencia que se esperaba. ¿De qué sirve tener el VAR en el futbol chileno?
Los errores no solo afectan los resultados, afectan también a su credibilidad. Cuando los hinchas comienzan a sentir que los partidos se definen mas por los arbitro que por el balón, el espectáculo llega a perder el sentido. Y cuando los jugadores o los técnicos ya no saben que esperar de las decisiones arbitrales, el futbol llega a volverse un caos en la cancha.
La ANFP y la Comisión de Árbitros no pueden seguir haciendo la vista gorda. Urge seguir profesionalizando más el arbitraje, mejorar la formación, y sobre todo, transparentar los procesos. Un deporte tan apasionante como el fútbol chileno no puede seguir preso de los mismos errores que año tras año se repiten. El fútbol necesita justicia, pero también necesita credibilidad. Y esa solo se consigue con trabajo serio, con autocrítica y con transparencia. Si no es así, los/as malos/as árbitros/as seguirán siendo el chivo expiatorio perfecto para ocultar lo que realmente nos duele: que ya no confiamos en el juego.
Para recuperar la credibilidad perdida, el fútbol chileno necesita una reforma arbitral seria, integral y urgente. Esto implica profesionalizar aún más la labor arbitral, implementar evaluaciones externas e independientes, publicar los audios del VAR para garantizar transparencia, y estandarizar criterios mediante capacitaciones constantes. También requiere un liderazgo fuerte que dé continuidad a los procesos y no se limite a apagar incendios ocasionales.
El fútbol es pasión, identidad y comunidad. Cuando los malos cobros se vuelven parte del paisaje, el espectáculo pierde valor y la competencia se debilita. Ningún campeonato puede sostener su prestigio si su justicia interna está en duda. Los hinchas merecen un arbitraje digno, coherente y transparente. Los jugadores merecen reglas claras y aplicadas con equidad. Y el fútbol chileno, que tantas veces se ha levantado de sus crisis, necesita enfrentar este problema con valentía antes de que el daño sea irreversible.

Mira bien el párrafo del VAR.