Charli XCX, es una cantante, compositora y productora británica que comenzó su carrera subiendo canciones a MySpace cuando era adolescente. Saltó a la fama con colaboraciones como “I Love It” y “Fancy”, y con los años se convirtió en una de las artistas más influyentes del pop experimental gracias a su trabajo con productores como SOPHIE y A. G. Cook. Con discos como Pop 2, Crash y Brat, consolidó un estilo audaz y vanguardista. Hoy destaca por su versatilidad y por expandir su creatividad hacia otros formatos, como el cine, sin perder su sello disruptivo.
Tras el éxito global de su último álbum “Brat”, En 2026 llegará a cines “The Moment”, un “falso documental” en el que Charli XCX mezcla registros de su vida en gira con escenas altamente dramatizadas. La película está producida por A24 y Studio365, su propia productora, con dirección de Aidan Zamiri y guion escrito por Zamiri y Bertie Brandes.
Las primeras sinopsis publicadas describen el filme como una exploración satírica de la fama contemporánea y el personaje pop. La propia Charli lo ha llamado “la representación más real de la industria musical que he visto”.
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Charli, has dicho que The Moment nació a partir de la presión por grabar un documental de gira. ¿Cómo se transformó esa presión en una película de ficción?
La idea surgió cuando me di cuenta de que todos esperaban que hiciera un documental de tour, algo súper típico. Esa expectativa me incomodó, y pensé: ¿por qué no hacer algo distinto? Así nació este falso documental, donde exagero mi vida en gira y mezclo lo real con lo absurdo.
¿Y por qué elegir un mockumentary en vez de un documental tradicional?
Porque la ficción permite contar verdades más profundas. Lo he dicho en varias ocasiones: esta película, aunque es falsa, es “la representación más real de la industria musical que he visto”. La sátira me permitió hablar sobre presión, ego, burnout y fama sin sentirme atrapada en el formato documental.
Estás produciendo la película con tu propia compañía, Studio365. ¿Cómo fue asumir ese rol?
Me preparé mucho antes de meterme al cine. Leí, investigué y hablé con directores, guionistas y gente del medio por años antes de lanzar Studio365. Produje la película en conjunto con A24, y tener el control creativo fue clave para que el proyecto se sintiera auténtico.
Uno de los conceptos más comentados es que interpretas una “versión infernal” de ti misma. ¿Cómo definirías a ese personaje?
Es una versión exagerada, caótica, casi caricaturesca de mí. No es un retrato literal, sino una amplificación de mis inseguridades, mis impulsos y mis miedos. Es “Charli en un universo paralelo”, básicamente.
¿Entonces que tan autobiográfica es la película?
Está basada en mi vida, pero no es mi vida. Tiene partes reales —momentos de la gira Brat, interacciones con fans, fiestas, presentaciones— y otras completamente inventadas. Es ficción emocionalmente honesta.
La banda sonora está a cargo de A. G. Cook, con quien has trabajado durante años. ¿Qué papel juega la música en este proyecto?
La música es central. A. G. Cook entiende mi universo sonoro mejor que nadie, y trabajar con él hizo que el filme tuviera la misma identidad híbrida que mi música: vulnerable, rave, experimental y pop.
El reparto ha sorprendido: Rachel Sennott, Alexander Skarsgård e incluso Kylie Jenner haciendo de sí misma. ¿Cómo surgió eso?
Fue increíble. Kylie interpreta una versión de ella misma y aporta este punto meta sobre la fama digital. Rachel y Alexander suman caos, humor y dramatismo. Quería un elenco que viviera entre lo real y lo absurdo.
Varias críticas anticipan que la película reflexiona sobre la ansiedad y el desgaste creativo. ¿Qué querías transmitir emocionalmente?
Quería mostrar que detrás del glamour hay agotamiento, dudas y miedo a decepcionar. Es un retrato de cómo es vivir constantemente expuesta y a la vez sentirte sola en medio del ruido.
¿Qué te gustaría que el público sienta después de verla?
Quiero que se cuestionen lo que consumen, que se rían, que se identifiquen. Y que entiendan que lo pop puede ser profundo, emocional y extraño al mismo tiempo.
Finalizando esta entrevista, Charli XCX deja en claro que su nueva era es mucho más que un giro estilístico: es una expansión creativa. The Moment confirma que está dispuesta a llevar su visión más allá del pop, explorando un lenguaje distinto que mezcla humor, ficción y vulnerabilidad sin caer en lo obvio. La película funciona como un punto de inflexión que revela a una artista consciente del peso de la fama y de las contradicciones que la rodean.
Al asumir roles que van desde la producción hasta la actuación, Charli demuestra que su interés por el cine no es un experimento aislado, sino un paso natural en su evolución. Si este proyecto anticipa su futuro, queda claro que seguirá moviéndose entre lo visual, lo sonoro y lo narrativo, ampliando los límites de lo que significa ser una figura del pop hoy.

Muy bien, ya quiero ver The Moment.