El reto reciente “Hombre contra IA” fue en Abu Dabi. Un coche sin conductor corrió contra Daniil Kvyat. Él es un ex piloto de Fórmula 1. Esto es más que una simple novedad de técnica, es un signo del momento actual. Allí se unen el invento, el deporte y lo que pensamos del sitio del hombre ante las máquinas.

La escena es fuerte. Un conductor experto corre contra sistemas. Estos usan datos, sensores y cuentas rápidas, estos cálculos se arreglan en partes muy pequeñas de segundo. Un dato asombra a mucha gente. El coche solo es 1,58 segundos más lento por giro que un conductor de alto nivel. Hace poco más de un año, el retraso era de 10 segundos. En el deporte, esto es un cambio muy grande para una persona. En el campo de la IA, es solo otra prueba terminada.
Este paso trae una charla que no se puede evitar. ¿Tendrá sentido el rol del piloto luego? Esto será en un futuro donde las máquinas lo igualen y lo superen. Manejar en carreras fue siempre el lugar ideal, allí se juntan reacción, corazonada, coraje y algo humano que no se puede predecir. Pero la técnica, sin ruido y con orden, muestra que puede aprender eso. Puede copiar formas y hacerlas mejores. Esto lo hace sin susto, sin agotamiento y sin fallos del sentir.
Mas el tema no es si las máquinas tomarán el lugar del hombre en la pista. El tema es qué dejaremos ir si permitimos que pase. Las carreras no son solo ir muy rápido. Son historias. Son emoción. Es el enlace entre el piloto y su coche. Es el riesgo pensado y la alegría humana de buscar lo que no se puede. Una IA puede ir más deprisa. Pero no puede sentir la victoria ni la tristeza. Podría ganar, pero no puede festejar.
El peligro real no viene de la máquina, sino de la forma en que vemos las cosas. Si aceptamos que lo de las personas sea cambiado por lo que es rápido, el deporte pierde su espíritu. Esto puede hacerlo un show muy bueno, pero sin emoción alguna.
Pero este ensayo también da algo bueno. Se trata de que la habilidad de la gente trabaje junto a la exactitud de las máquinas. No tiene que ser un cambio, sino una ayuda mutua. La inteligencia artificial será útil. Puede ayudar a los corredores a llegar más lejos. Sirve para conocer bien sus fronteras. Permite mejorar mucho la protección. También empuja a las carreras a sitios nuevos, a sitios que antes no se podían ni imaginar.

Máquinas e IA para mejorar los autos. Humanos para manejar.
Eso.