A más de un mes del hallazgo de tres cuerpos en una vivienda de La Reina, nuevas pericias, testigos claves y disputas patrimoniales que mantienen abiertas preguntas sobre un crimen que al principio fue catalogado como parricidio.
El 18 de octubre del 2025, en un terreno con tres casas en la calle La Cañada, en La Reina, fueron encontrado muertos el camarógrafo de la Teletón Eduardo Cruz-Coke y sus hijos gemelos de 17 años. Lo que al principio se creía como un posible parricidio cambio de rumbo a los pocos días, los forenses concluyeron que las heridas que presentaba Eduardo no eran auto infligidas y que los adolescentes habían muerto por asfixia, no coincidía con las declaración inicial.

Los imputados e hipotesis móvil
El principal acusado es Jorge Ugalde Parraguez, psicólogo de 59 años, cuñado de Eduardo y tío de los menores. Ugalde vive en una de las tres casas del terreno donde ocurrieron los crímenes. Fue detenido por la policía y formalizado por tres cargos de homicidio calificado.
Además, figura como imputada su esposa, Trinidad Cruz-Coke, hermana de la victima. El presunto móvil: según la investigación, habría sido una disputa patrimonial vinculada a una sociedad familiar creada en el 2014 por los progenitores, Eduardo Pedro Cruz-Coke Madrid y Herta Inés Japke Thieme. Entre los padres aportaron un 88,2% en el negocio de bienes raíces, mientras que su hija, Trinidad un 7% y Ugalde un 4,8%. El patrimonio estaba avaluado en 1.000 millones de pesos.
Pero todo esto cambia tras el fallecimiento de Cruz-Coke Madrid y Herta Japke en el 2017 y 2022, cuando sus hijos pasan a ser sus herederos. A partir de ese momento se inició la posesión efectiva y la repartición de los bienes, lo que habría generado conflictos entre el matrimonio y Eduardo por la venta de propiedades, incluido el terreno de La Reina.

Pruebas claves
Ugalde fue quien informo sobre la muerte de su cuñado y sobrinos, pero lo hizo sin mostrar señales de conmoción. Según indica Fiscalía, en la escena del crimen encontraron restos biológicos del imputado.
Por otra parte, en un registro audiovisual se ve a el psicólogo paseando a su perro con una bolsa en la mano, que luego arroja al Canal San Carlos. Se sospecha que dentro de ella estaba el arma blanco que se uso para matar al fotógrafo, la cual no ha sido encontrada.
Cerca de una de las victimas fue hallada un arma de juguete muy parecida a una real, junto con una máscara de gorila con pelo sintético, que Ugalde había comprada ese mismo 18 de octubre en un mall chino. Según la fiscal Carolina Remy-Maillet, la máscara contenía rastros de sangre de la victima. “Es un elemento para nosotros fuerte, que refuerza la participación del imputado en el crimen”.
Los informes toxicológicos confirmaron que los menores tenían rastros de drogas de sumisión, lo que ha llevado a los fiscales a considerar que fueron incapaces de defenderse.
Nueva mirada de la defensa
La estrategia de la defensa apunta a cuestionar la tesis de un crimen perpetrado únicamente por Ugalde, aludiendo a huellas no identificadas, posibles testigos que vieron a una pareja sospechosa en las cercanías de la noche del 18 de octubre, y a contradicciones en la deconstrucción del crimen.
Situación actual del proceso
En la audiencia de formalización el tribunal decretó prisión preventiva para Jorge Ugalde por homicidio calificado con agravantes de violencia intrafamiliar, premeditación y alevosía, fijando un plazo de investigación de 180 días. La causa sigue en etapa de recolección de pruebas.
Mientras tanto, los familiares de la victimas exigen justicia y temen que sin la recuperación del arma homicida, ni claridad absoluta en las pruebas, el caso quede con vacíos. En contraste, los defensores del imputado subrayan que la investigación aun no despeja dudas sobre posibles terceros involucrados.

Muy bien.